La Lucioperca desde pato
Bueno, pues voy a hablaros un poco de la pesca de la lucioperca o sandra desde pato. Los que habeís tentado alguna vez a este singular pez, desde orilla su pesca se hace complicada ya de por sí, ya que debido al carácter de la lucioperca, su fobia a la luz y su instinto predador, suele refugiarse en grandes profundidades durante el dia y va subiendo a capas más altas, cuando cae la luz. Lo dificil pues es su localización y el acceso desde orilla a donde ellas se encuentran. Una vez localizadas, su pesca no entraña gran dificultad, ya que suelen entrar bien a todo lo que les pongas, rapalas, rattlings, cucharas, vinilos y un amplio abanico de señuelos.
Pues bien, su pesca con pato, no difiere mucho en cuanto a dificultades, aunque es verdad, que cada vez vamos más equipados, y para muestra un botón, la sonda.
Pues bien, aunque tengamos la sonda, no os creaís que os van a asegurar la pesca, ni mucho menos, sirve como ayuda, pero teniendo previo conocimiento de las costumbres de las sandras, para así ir a buscarlas, donde puedan encontrarse. Teniendo en cuenta factores como la luz, temperatura del agua, desniveles del fondo, coberturas y profundidad, más o menos pueden ubicarse con cierta certeza. en la siguiente foto puede apreciarse, como esta sandra, la cogí en una profundidad de 4-5 metros, con fondo de barro y guijarro y coberturas arbóreas sumergidas, teniendo en cuenta que como se ve en la imagen, la tarde ya había caído, por lo que las sandras habían subido de profundidades para cazar, momento excelente para hacer grandes pescatas.
Aquí tenemos a César, más conocido cariñosamente como el pollo, que estaba pescando en la orilla de enfrente, con similares características a la que yo estaba pescando, y aun con señuelo distinto, estaba teniendo iguales resultados a los míos. Con esto quiero decir, que cuando las sandras están localizadas, están cazando o están frezando, son 3 momentos en los que sucumben ante cualquier señuelo que pasa cerca de ellas, independientemente del color, tamaño o forma.
Tampoco quiero decir, ni mucho menos con esto, que las sandras sean tontas y se tiren a todo, que si bien tienen momentos de euforia y pudiese parecerlo, en ocasiones, aun a sabiendas de que están y otras veces porque parece que se han esfumado de todo el embalse, puedes volverte a casa con un bolo espectacular. Esta siguiente foto muestra esta sandra, que recuerdo que fue la única que capturamos en una jornada, en la que parecía que todo acompañaba, el tiempo, la hora, el nivel del embalse, y aun así cuando nos íbamos y haciendo curri-pato, la capturé. Si creo que tuvimos alguna picada, pero no clavamos, precisamente, porque hay días en que no quieren entrar o entran muy mal y hay que estar muy avispado para clavarlas.
Y para que veaís, que cuando vamos de pesca, nos da tiempo a todo, no creaís que estamos ciegos en la pesca y ni hablamos, ni descansamos, ni nada, aunque a veces sea así. Pero como podreís apreciar en la siguiente foto, hay tiempo para todo, vamos hablando y disfrutando de la jornada, del agua, de los peces y de todo lo que nos rodea en ese momento,y sí, también hay breves descansos, para echar un cigarrito.