Crónica I Open de Siluro, Jornada 1ª
Bueno, pues con bastante retraso, debido a problemas informáticos con el blog, no he podido poner nada hasta ahora.
Empezar, por que fue un acontecimiento verdaderamente genial, pensado para pescar y para disfrutar de buena compañía.
La hora de quedada era a las 07:30h en un área de servicio de una gasolinera. Habíamos quedado ahí, para primera toma de contacto, con gente que no nos conocíamos, para echar el primer café de la mañana y para el sorteo de puestos y tramos en el río.
Sólo llegar, veo ya las primeras caras conocidas, saludos de rigor y comienzan las presentaciones con más pescadores, algunos noveles en este tipo de pesca y otros verdaderos expertos en ella.
En esta ocasión, aunque suelo pescar siempre desde pato, me decidí a probar a pescar desde kayak, gracias a Rubén que por estar en la organización y no participar, me lo dejó para el campeonato.
La verdad es que disfruté pescando con este kayak de pedales, con el que mantenerte en las corrientes es bastante fácil y no muy cansado.
Aquí la barca de control y 2 miembros de la organización.
En el sorteo de tramos y orilla tuve la suerte de que me tocase con un buen conocido, el amigo Victor Pellicer, que al final acabó segundo en el campeonato. Tuve la suerte de compartir todo el día con él y que me enseñase trucos de pesca con kayak y posibilidades que tiene.
El tramo que nos tocó, fue más que malo, muy poca profundidad y muy pocos peces, pasando la mayor parte del tiempo sin apenas poder pescar, por encontrarnos con zonas de 30cm de profundidad e incluso menos, teniendo que bajar varias veces del kayak para que el timón no pegase en el fondo.
Había pasado ya más de una hora, sin que nadie de nuestro tramo tuviese ni una sola picada, cuando llegamos a una zona de profundidad, lanzo cerca de la orilla y nada, vuelvo a lanzar y sólo caer siento una brutal picada, clavo fuerte y el carrete empieza a cantar de lo lindo, sacándome en la primera carrera 30-40m de trenzado, dirección al medio del cauce del río. Las impresiones son muy buenas, ya que se trata de un siluro grandecito, le pego otro fuerte tirón para asegurar la clavada y le hago volver hasta debajo del kayak, lo peleo durante unos 3-4 minutos y en un rápido movimiento logra desanzuelarse, dejándome a cuadros...
Perdí una gran oportunidad de quedar finalista y de lograr la pieza mayor.
Seguimos pescando y a 20 metros de este, tengo otra picada que no logro clavar.
Seguía avanzando la mañana y poca cosa se hizo en nuestro grupo, otro pescador con kayak logró sacar un siluro de 1,55m en nuestro grupo, lo que a posteriori sería la pieza mayor.
Cuando justo llegábamos a la zona acordada para comer, en un gran pozón lanzo y mientras descendía el señuelo siento un movimiento en el hilo, cierro el pick-up del carrete y el hilo empieza a moverse, lo lleva en la boca, así que clavo fuerte y empieza la pelea, logro hacerme con el siluro. Lo cojo y lo llevo hacia la orilla, allí estaba uno de los jueces, grabando la pelea y esperándonos para comer. Acerco el kayak a la orilla y pongo pie en tierra, comentamos si lo puede medir y no lleva metro, con lo que hay que esperar a la barca de control. Mientras estamos ahí, nunca se me hubiese ocurrido, en este caso no se si por nervios o por qué, tomé una decisión de la que me arrepentiré durante años. Desanzuelo al pez, sólo sacarle el anzuelo me pega un cabezazo y se me cae al agua!!!! Mi moral estaba por los suelos, un pez que tenía y no pudo contar por no haberlo medido, a pesar de los múltiples testigos y de la grabación.
Llega todo el grupo y comemos, mientras comentamos que la cosa está muy mal, nos llegan noticias del otro tramo con el otro grupo, que al menos estaban disfrutando de varias capturas.
Rápidamente, montamos los aparejos y nos disponemos a afrontar con poco ánimo la jornada de la tarde, parece que llegamos a una zona con un poco más de profundidad y apenas 10 minutos después de salir logro clavar uno pequeñajo, esta vez puede ser medido y devuelto al agua rápidamente. Al momento Victor clava uno a mi lado, y cuando arranca se le suelta, lástima! Seguimos pescando y noto picada muy rápida que no logro clavar.
Seguimos avanzando y clavo otro, aun más pequeño que el anterior, pero bueno cuenta como pieza.
Poco más abajo Victor logra clavar otro y este también sale del agua. Vamos medio bien, para lo que está dando este tramo, en otro rebufo con algo de profundidad, Victor clava otro y también logra medirlo.
Anvanzada ya la tarde y próximos al desembarco, no logramos clavar nada más. Para hacer una idea, en nuestro grupo se sacaron 5 peces, 2 de Victor, 1 de Francisco y 2 de un servidor, de todo el grupo nadie más capturó ningún pez, osea que más que satisfechos para lo que nos había tocado, dimos por concluída la primera manga. Salimos del agua y empezamos a recoger el material, dejándolo listo para el día siguiente y mientras comentamos con el resto del grupo la jornada, esperando que nos trajesen los vehículos para cargar todo.
Al final se hizo tarde, fuimos a tomar una cerveza y cuando me junté con los amigos del pueblo que estábamos juntos en mi casa, nos decidimos a comer algo rápido antes de ir a dormir. Tras cenar algo rapidito, nos fuimos a casa, comentamos las jugadas, preparamos algo de material y a dormir que al día siguiente de nuevo tocaba madrugar e intentar pescar.
Continuará...