Jornada 04/06/2011
Como tenía planeado y tras la apertura de la Alta Montaña en Aragón, había elegido 2 ríos distintos para pescar y como el tiempo era similar en los 2, lluvia, lo hice a cara o cruz.
Llegué al lugar elegido, que además coincidía que nunca había pescado, el río bajaba perfecto, muy bien de caudal y el agua muy limpia, cosa que no esperaba, debido a las lluvias también del día anterior.
Este es el aspecto que presentaba el río a mi llegada.
Me pongo los wader y me situo en la primera poza, primer lance y una brusca picada, clavo rapidamente y ya veo que es una pieza, una preciosa trucha y la primera de alta montaña inaugura el marcador.
Como podeís ver el colorido está muy marcado y además las truchas coincidían, en que estaban bien alimentadas, bastante gorditas y peleonas.
Seguía subiendo río arriba, con alguna picada fallida y capturando algunas de menor porte.
Hace ilusión también capturar truchitas mini talla, lo cual quiere decir la buena calidad de las aguas y que las truchas crían, por lo que es muy buena noticia para la conservación de esta magnífica especie.
No costaba demasiado el ir capturando truchas, entraban bastante decididas y se nota que acaba de empezar la alta montaña, dentro de un mes, estas mismas truchas estarán más resabiadas y será bastante mas complicado de poder capturarlas, pero de momento, yo estaba disfrutando muchísimo, en un paisaje que no de los más espectaculares que he estado, pero sí de los que hace mucha ilusión de pescar en un sitio nuevo.
Las tonalidades de la librea de los peces, incluso en el mismo río e incluso separadas por apenas 30 metros arriba o abajo cambia mucho, dependiendo de factores como la temperatura, la profundidad de donde estén, el sol,etc dependiendo de diversos factores las truchas son verdaderos camaleones de agua, llegando a camuflarse perfectamente en su entorno.
También como curiosidad, desconozco de donde provenía, aparecío aguas arriba algo negro que se movía, en un principio creía que se trataba de una nutria, pero al llegar a su altura vi que era una gallina que acababa de ahogarse, le hice una foto y la saqué del agua.
Seguí subiendo un poco y en otra poza, capturé otra bonita trucha que me dio bastante guerra, ya que se tiró nada más picar corriente abajo en una zona de fuerte caudal y después de eso intentaba refugiarse debajo de las piedras, tras esta trucha tuve que cambiar el bajo porque me lo rozó bastante.
No tenía mucho tiempo, así que fui bajando de nuevo por donde había venido, y me quedaban 10 minutos, con lo que decidí probar a 50 metros más abajo de donde había dejado el coche, tramo no considerado de alta montaña, aun capturé 2 truchas más que la diferencia de librea era muy marcada, con sus parientes de más arriba.
Y con esta trucha me despedí de la jornada, en total 21 truchas salieron del agua por unos instantes y me quedé con ganas de repetir este río, en el que escasamente pesqué unos 300 metros y me quedan por pescar como 4 km más...