Jornada 21/04/2011
En principio me despertaba con mal tiempo, aunque tal y como avanzaba la mañana parecía que estaba estable.
Después de comer habíamos quedado con César, para ir a los ciprínidos a mosca. En principio César tenia mucha ilusión con coger su primer cirprínido a mosca, además que se había preparado el equipamiento a conciencia, con un nuevo carrete, una nueva linea y prácticamente la caña sin estrenar.
Yo temía como podía estar la zona y el tiempo, ya que podíamos encontrarnos que el río bajase sucio y no pescar nada, podría ser que los barbos hubiesen cambiado de zona, que se levantase mucho viento dificultando los lances y el ver los peces, vamos mil cosas de las que siempre tenemos que estar pendientes.
Al fin me llama, quedamos a las 3 en un bar de la zona, echamos un cortado y ponemos rumbo a la zona, por el camino una buena tunda de agua que cae, haciendo tambalear los planes... por suerte, cuando llegamos a la zona, el tiempo marca mucho sol, prácticamente sin viento, solo faltaba que estuviesen los peces.
Nos ponemos a montar los equipos y a colocarnos los vadeadores, momento que César aprovecha para tirar las primeras instantáneas del día.
Nos dirigimos hacia el río y a mitad de camino, me he dejado las polarizadas...miiiiierda, vuelta al coche, mientras César aprovecha para hacer alguna foto más artística ejjeej.
Una vez ya de vuelta con todo el equipo completo, sólo asomarnos al río, parece que la jornada podía ser productiva, ya que se veía actividad de ciprínidos.
Dejamos la zona para más entrada la tarde, ya que se concentra mayor cantidad de peces y nos dirigimos aguas abajo para ver como estaba la actividad.
Pronto descubrimos que los peces estaban poco activos, además de estar en poca cantidad, estuvimos probando a los barbos, con el único éxito de clavar 2 barbos y soltarse enseguida. Fuimos dando un garbeo para ver si había carpas comiendo en las orillas, pero no vimos ni siquiera 1, cuando no hace muchos días había cientos.
Así que estaba claro, había que ir a la zona de arriba, a ver si allí se han concentrado ya más peces, Al poco de ir subiendo ya empezamos a ver los primeros ejemplares, clavando uno y soltándose al instante. Seguimos subiendo y en una poza, vemos que había varios ejemplares, así que decidimos probar suerte allí. Le cedí la postura a César, con la intención de que pelease su primer barbo a mosca, tras varios intentos fallidos en los que se le habían soltado o partido el hilo, me decidí a probar yo. En la segunda lanzada clavo 1 y se m suelta, empezamos bien... sigo lanzando y al poco clavo de nuevo y comienza la carrera, le grito este sí, y cuando logré cansarlo posó para foto y volvió nuevamente al agua.
Le volví a ceder la postura a César para ver si esta vez si podía clavar algo, tras unos intentos logra clavar 1, le suelta hilo y comienza la carrera, tras una larga pelea logra hacerse con el y posar para la foto, para que decir nada más, su cara de felicidad en la foto lo dice todo.
Seguimos pescando y con varias picadas y capturas, intentábamos hacer algún doblete, lo logramos en 2 ocasiones, pero a uno de los 2 se nos soltaba una pieza, asi que tuvimos que conformarnos con sacar varios, que no es poco.
Al final de la jornada, no llevamos la cuenta de los que habíamos cogido, pero cogeríamos entre 10-15 barbos y alguno de buen porte, que nos hacían sudar tinta china para poderles echar mano.
Es espectacular la bravura de estos peces, pescándolos con una caña de mosca y más aun en aguas corrientes, donde aun tienen más corrientes para ofrecernos resitencia. Aunque en embalse con bastante profundidad tambien son bravos, ya que se ayudan de ello para emprender fuertes carreras hacia el fondo.