Jornada 03/04/2011
En principio, mi plan era levantarme pronto e ir a por las truchas, pero al levantarme un dolor de garganta y de espalda hicieron que tomase la decisión de volverme a acostar.
Así pues, tras recuperarme con algo más de cama, comí y quedé con Nacho. La idea era ir con el pato a por luciopercas, ya que todo parecía perfecto, una temperatura de 16-18º, nublado y con momentos de llovizna y sin nada de viento.
Una vez llegué al lugar acordado, miré el reloj, viendo que aun tenía casi 1 hora hasta que Nacho apareciese, por lo que empecé a observar a mi alrededor y en una pasada, mi vista se detiene en una zona de poca profundidad en la que hay movimiento. Todo indica que son ciprínidos y están cachondos!!! Llamo a Nacho rápidamente comentándole la jugada y me dice que lo verifique más de cerca y le diga algo para coger un equipo u otro.
Sin perder un segundo, me dirigo al lugar con el coche, ya que la distancia era considerable hasta donde se encontraban los peces.
Entro en un camino que parecía me dejaría cerca de donde había visto movimiento, voy en dirección al agua hasta que me encuentro con ella, salgo en una zona que no hay casi ni 1 dedo de agua, por lo que voy bajando y en cuanto empieza a haber más profundidad, comienzo a ver peces, muchos peces, veo cachos, barbos y alguna carpa y muy muy movidos!!!!
Llamo de nuevo a Nacho y le comento lo que hay, no tenemos dudas, decidido, tarde de ciprínidos a mosca.
Quedamos en eso y mientras espero a Nacho, voy a otra zona a lanzar desde orilla a las luciopercas, aun con el tiempo perfecto, probando distintos cebos, distintas profundidades y velocidades, nada se movía.
En unos cuantos lances no había tenido ni una sóla picada, parecía que hubiésemos tomado la decisión perfecta e ir a los ciprínidos.
Llegamos a la zona, aparcamos y montamos los equipos, en un principio decidimos que Nacho irá con mosca seca y yo con ninfa, para probar la actividad de los peces.
Sólo llegar, Nacho hace un lance sobre unos barbos y me dice que huyen...mala señal no están activos a las secas.
Yo me separo un poco y encuentro una zona en la que había en un corro unos 10 barbos, lanzo la ninfa y se interesan como locos, aunque no les gusta la ninfa y la rechazan haciendo que no pueda clavar ninguno.
Hacemos unos cambios de ninfas y al segundo lance, el carrete de Nacho empieza a cantar, su cara de alegría le delata, lleva uno!!!
La cosa es perfecta, mientras lanzo yo y obtengo premio también, espectacular, doblete de barbos!!! Y además bastante bonito y gordo.
Unas instantáneas y al agua con él, mientras le hago alguno foto a Nacho con su captura.
Poco a poco, las capturas se van sucediendo, aunque cada vez los peces están más resabiados y tenemos que estar contínuamente cambiando de ninfas para llamar su atención.
Igual que las truchas, los barbos también son bastante especiales, ya que hay que estar muy muy atento para clavarlos, ya que engullen y escupen las ninfas en un abrir y cerrar de ojos.
Fallamos muchas picadas por lo que comento, en aguas con corriente el pez tiene menos tiempo para mirar y pensar en si lo que le trae la corriente es comestible o no y debe atacar más rápido, por lo que ese contacto con la tensión de nuestro hilo hace que notemos las picadas y clavemos, pero en este caso aun es más complicado. Porque ves al pez que va hacia el engaño pero no ves en ningún momento cláramente si lo toma o no y lo que es peor, no lo notas en el hilo por estar el agua parada y por escupir los señuelos sin moverlos del sitio.
Creo que hicimos 2 dobletes más, pero ya tuvimos que empezar a movernos del sitio y buscar otros peces, ya que como digo estaban ya bastante cansados de nosotros.
Nacho se va más para arriba y yo más para abajo, en un momento Nacho empieza a clavar peces, parece que están más activos donde está el... clava incluso un par de cachos, que madre mía, que tamaño!!!
Yo veo pasar algún cacho, y van mucho más decididos, picando en la caída de las ninfas, pero por exceso de confianza y viéndolo tan claro, fallo hasta 3 picadas consecutivas...que rabia!!
La actividad va cesando, y decidimos ir a zonas de un poco más de profundidad a la caída de la tarde, ya que sería lugar donde se refugiarían los peces durante la noche.
En una playita, Nacho acecha a una carpa y en menos de 2 minutos la tiene peleando, le digo si quiere foto y me grita que no hace falta, que no es muy grande.
Seguimos mirando y alguna se ve, también algún barbo más, pero como está el agua muy calmada es difícil la aproximación.
Al final, con lo bien que había ido la tarde, decidimos que ya va siendo hora de ir para casa, así que emprendemos el camino de vuelta al coche mientras comentamos la jornada. Ha ido muy bien la primera excursión a los ciprínidos del 2011. Después de contabilizar, el total de capturas fue de 11 barbos, 2 cachos y 1 carpa, la verdad nada mal!
Y esto fue lo que dio de sí, este fin de semana, volveremos a por ellos, os dejo una serie de buenas imágenes de este día!