El Barbo
Sin duda, hablamos de una de las pocas especies endémicas de nuestro territorio, y no digo España, ya que sólo habita en la península.
Me enorgullece, poder hablar de una especie, que si bien por pros y contras a podido ser desplazada, por otras especies, y en otras ocasiones debido a la super contaminación de nuestras aguas, aun mantenemos poblaciones relativamente abundantes en la mayoría de nuestras aguas.
Aunque hay varias subespecies en nuestro territorio, describiremos el barbo común.
Su nombre científico es Barbus Vulgaris y pertenece a la familia de los ciprínidos.
Está emparentado con la carpa, aunque difiere con esta en varias costumbres en cuanto a hábitats, no diciendo con esto que comparta muchos de ellos.
Su medida máxima suele ser de unos 80cm y su peso rondando los 7-8kg, aunque no suelen alcanzar estas medidas, también es cierto que en ocasiones incluso las superan.
Su período de freza, suele darse en primavera, principios de verano, coincidiendo también con la subida de temperaturas.
Le gusta habitar, embalses y cursos medios de ríos, con no demasiada corriente, y prefiere a diferencia de su prima la carpa fondos pedregosos o de grava, aunque en la época de desove, podemos encontrarlo sin ningún problema, remontando ríos con sus consiguientes obstáculos, bien sean pequeñas represas, cascadas y fuertes corrientes.
La alimentación, también es omnívora, pudiendo alimentarse de casi cualquier cosa que encuentre, bien sean gusanos, larvas, pequeños crustáceos, frutas y en general lo que pueda encontrar y detectar con sus pequeños bigotes, bien sea hociqueando en el fondo, lo que la corriente le deriva o insectos en superficie.
Suelen formar pequeños bancos de especímenes de similar tamaño, aunque no es nada raro divisar bancos en que conviven perfectamente individuos tanto pequeños como grandes.
Es un pez que no tolera prácticamente la contaminación, por lo que para encontrarlos tendremos que tener esto en cuenta, su prima la carpa tolera incluso grandes cantidades de contaminación y poca oxigenación, pero en el caso del barbo no es factible. Además parece tener poca adaptación o más vulnerabilidad a especies invasoras, que lo desplazan de su hábitat, haciendo con esto que en según que zonas esté prácticamente desaparecido.
Como comentaba de su alimentación omnívora, podemos pescarlo también con multitud de sistemas.
Pescarlo con cebos naturales, sirviendo exactamente los mismos que para su pariente la carpa, gusanos, lombrices, caracoles, insectos varios.
Podemos pescarlo también en época de freza a spinning, con pequeñas cucharillas, vinilos e incluso rapalas.
Para su pesca a mosca, igualmente podemos utilizar pequeños streamers, ninfas y moscas secas, sintiendo predilección por pequeños escarabajos y saltamontes de foam.